CORRIENTE
CIENTIFICA PRINCIPAL SOBRE LA INTELIGENCIA
Con el fin de ponerse
de acuerdo en qué es la Inteligencia, 50 profesores de Universidades
de USA, Canada y Gran Bretaña firmaron un documento publicado
inicialmente en el Wall Street Journal el 13-12-1994, y posteriormente
en la revista Intelligence. En el mismo se subrayan las conclusiones
mas importantes de los investigadores en Inteligencia en la actualidad
en este campo. En cuanto a la naturaleza, evaluacion y aplicacion
de la inteligencia en el documento se recoge lo siguiente:
Significado
y Medida de la Inteligencia: 
1. La inteligencia
es una capacidad mental muy general que, entre otras cosas,
implica habilidad para razonar, planificar, resolver
problemas, pensar abstractamente, comprender ideas complejas, aprender
con rapidez y aprender de la experiencia. No supone
el mero aprendizaje de un texto, una habilidad académica específica,
o resolver tests de forma habilidosa. Mas bien refleja una capacidad
amplia y profunda para la comprensión del entorno, para ser
capaz de capturar el significado de las cosas y darles un sentido,
o para ingeniárselas a la hora de saber qué hacer.
2. La inteligencia,
así definida, puede ser medida, y los
tests de inteligencia la miden correctamente. Este
tipo de tests se encuentran entre los más precisos (en términos
técnicos de fiabilidad y validez) de todos los tests y procedimientos
psicológicos de evaluación. No miden creatividad, personalidad,
u otras diferencias importantes entre las personas, ni tampoco pretenden
hacerlo.
3. Si bien existen
distintos tipos de test de inteligencia, todos
ellos miden la misma inteligencia. Algunos utilizan
palabras o números y requieren un conocimiento cultural específico
(como vocabulario). Otros, por el contrario, utilizan formas o diseños
que requieren, únicamente, conocimiento de conceptos universales
y simples (mucho/poco, abierto/cerrado, arriba/abajo)
4. La distribución
de las personas a lo largo del continuum del CI, desde los niveles
bajos a los altos, puede ser correctamente representado por la curva
de campana (en lenguaje estadístico la curva normal). Muchas
personas se agrupan en torno a la media (CI 100). Pocos son muy brillantes
o muy torpes; alrededor del 3% de las personas puntúan por
encima de 130 (a menudo considerado como el umbral
de los superdotados), y alrededor del mismo porcentaje presentan una
puntuación en CI por debajo de 70 (CI 70-75 es considerado
a menudo como el umbral del retraso mental).
5.
Los tests de inteligencia no están culturalmente sesgados
de forma que perjudiquen a las personas de color, o a otras razas.
Por el contrario, las puntuaciones en CI predicen con la misma precisión
para todos las personas, independientemente de su raza o clase social.
Los individuos que no comprenden bien el idioma pueden ser evaluados
a partir de tests no verbales, o bien en su propia lengua nativa.
6. Los
procesos cerebrales que subyacen a la inteligencia se conocen poco
aún. La investigación actual busca,
por ejemplo, en la velocidad de transmisión neural (mayor para
los más inteligentes), el gasto de glucosa en el cerebro (menor
para los más inteligentes) y la actividad eléctrica
del cerebro (diferente).
Importancia
Práctica
1. El
CI se relaciona notablemente, probablemente más
que cualquier otra medida humana de carácter único,
con numerosos eventos educacionales, ocupacionales,
económicos y sociales importantes. Su relación
con el bienestar y el rendimiento
de los individuos es muy potente en algunas áreas de la vida
(educación, entrenamiento militar), moderada, pero robusta,
en otras (competencia social), y modesta aunque consistente en otras
(cumplimiento de las leyes). Lo que quiera que sea que el CI mide,
es de gran importancia práctica y social. 
2. Un
CI alto es una ventaja en la vida porque prácticamente
todas las actividades requieren en alguna medida de razonamiento y
toma de decisiones. Inversamente el CI bajo es a menudo una desventaja,
especialmente en entornos desorganizados. No obstante, un CI alto
no garantiza el éxito en mayor medida que un CI bajo garantiza
el fracaso en la vida. Existen muchas excepciones, pero las ventajas
del éxito en nuestra sociedad favorecen ampliamente a aquellos
individuos con mayor CI o superdotados.
3. La ventaja práctica
de poseer un mayor CI se incrementa en la medida en que
la vida se vuelve más compleja (novedosa, ambigua, cambiante,
impredecible o multifacética). Por ejemplo,
un CI elevado es generalmente necesario para desenvolverse bien en
trabajos moderadamente complejos; pero no proporciona tanta ventaja
en entornos que solo requieren toma de decisiones rutinarias o resolución
de problemas simples.
4. Las diferencias
en inteligencia no son, ciertamente, los únicos
factores que afectan alrendimiento en la educación, el entrenamiento y en trabajos
altamente complejos (nadie dice que lo sean) pero la inteligencia
es a menudo la más importante. Cuando los individuos ya han
sido seleccionados en función de su CI (alto o bajo) y, por
tanto, ya no difieren demasiado en CI, la influencia de otro tipo
de variables sobre el rendimiento puede ser mayor en comparación.
5. Ciertos rasgos de
personalidad, especialmente talentos, aptitudes,
capacidades físicas, experiencia, etc. son
importantes (algunas veces esenciales) para un rendimiento satisfactorio
en muchos trabajos, pero tienen una aplicación más reducida
y un capacidad de generalización menor en comparación
con la inteligencia general. Algunos profesores prefieren referirse
a esos otros rasgos humanos como otras inteligencias.
Entre los expertos
que han firmado esta declaración se encuentran expertos como
J.B. Carroll, R.B. Catell, D.K. Detterman, H.J. Eysenck, J.M. Horn,
S. Scarr, R.M. Thorndike o P.A Vernon entre otros. 13 de Diciembre
de 1994.