El miedo al fracaso en las altas capacidades

El miedo al fracaso en las altas capacidades es un problema más habitual de lo que muchos tópicos suelen transmitir. Este miedo a fracasar se encuentra estrechamente relacionado con factores como una baja autoestima y una mayor autoexigencia y puede llevar a conductas de evitación, donde los jóvenes prefieren no intentar algo por temor a no cumplir con las expectativas, tanto propias como ajenas. Por ello, es fundamental comprender que los adolescentes con altas capacidades deben recibir la ayuda que necesitan a tiempo, ya que este miedo al fracaso se puede extender a todas las facetas de su vida adulta.

Relación entre el miedo al fracaso, autoestima y autoexigencia

Como hemos podido constatar en consulta durante años, en primer lugar, debemos entender qué son las altas capacidades intelectuales y, en segundo lugar, comprender que muchos adolescentes con altas capacidades pueden tener una autopercepción de sus propias habilidades, lo que puede derivar en una autoexigencia desmedida.

Los adolescentes con altas capacidades suelen vivir con altos niveles de ansiedad debido precisamente a esas expectativas tan elevadas. De hecho, según algunos estudios recientes, esta ansiedad no solo afecta a su bienestar emocional, sino también a su desempeño académico. En este sentido, la presión interna que ellos mismos se autoimponen se suma a las expectativas externas de padres, profesores y compañeros, generando en muchos casos ese miedo al fracaso.

En la práctica diaria, me he encontrado con numerosos casos en los que adolescentes con altas capacidades evitaban participar en actividades deportivas o académicas, simplemente, por miedo a no sobresalir o no cumplir con las expectativas que se autoimponían. Un caso típico es el del niño que dice no disfrutar jugando al fútbol porque siente que no tiene suficiente talento para destacar. Más adelante, en etapas formativas como el instituto o la universidad, este mismo temor puede llevarles incluso a evitar presentarse a exámenes, o ya como adultos, a ausentarse de entrevistas de trabajo por verdadero terror a no alcanzar esas expectativas que tenían en mente.

Impacto emocional y conductual

Miedo al fracaso en las altas capacidades
El miedo al fracaso en adolescentes con altas capacidades no solo puede afectar a su rendimiento académico, sino también a su autoestima. Múltiples estudios estiman que estos jóvenes son más propensos a experimentar ansiedad y depresión cuando no logran regular sus emociones frente a situaciones de estrés o fracaso percibido. Además, se ha podido constatar un aumento preocupante en conductas autolesivas no suicidas como una forma de lidiar con estas emociones negativas.

En consulta hemos comprobado que el miedo al fracaso tiene relación con la baja autoestima y con la excesiva auto-exigencia de muchos superdotados. A menudo nos encuentro con muchos casos de superdotados y adolescentes y adultos de altas capacidades que abandonan antes de intentarlo por miedo a este fracaso. Adolescentes y jóvenes universitarios que no se presentan a los exámenes por miedo a suspender.

Cuando una situación nos produce ansiedad, renunciar a enfrentarnos a ella reduce el nivel de ansiedad que sentimos y nos hace sentirnos mejor, al menos a corto plazo. A largo plazo, renunciar a posibles fracasos nos limita como personas y bloquea nuestro desarrollo personal y profesional. Todos hemos escuchado este tipo de frases:

  • «No soy capaz de estudiar todos los temas»
  • «No tengo tiempo»
  • «Me van a suspender»
  • «Este profesor me tiene manía»
  • «No soy bueno en esto»

Los pensamientos negativos se encadenan unos a otros y la ansiedad llega a bloquear nuestra capacidad de pensar con claridad. Si abandonamos, en principio nos sentimos mucho mejor. Después se buscan argumentos para convencernos a nosotros mismos de que hemos hecho bien abandonando.

La ansiedad es una emoción que nos ayuda a estar alertas en la vida diaria y que nos permite afrontar los desafíos que la vida nos presenta. Sin embargo, cuando la ansiedad es excesiva y llega a bloquear nuestra capacidad de enfrentarnos a la vida normal tiene que ser tratada.

Factores que agravan el problema

Existen varios elementos que complican aún más esta situación.

  • Expectativas del entorno: He visto cómo padres y maestros, sin mala intención, presionan a estos chicos esperando constantemente resultados brillantes. No comprenden que las expectativas que vienen de fuera juegan un papel crucial en estos chicos. La cosa se complica cuando nadie se preocupa por equilibrar lo académico con lo emocional, y se quedan sin recursos para lidiar con tanta presión.
  • Estereotipos sociales: Algunos adolescentes internalizan estereotipos que derivan en la ocultación de sus capacidades o en el proceso de evitar destacar por temor al rechazo social o a juicios negativos.
  • Falta de educación emocional: La falta de estrategias para manejar sus emociones, como el estrés o la frustración, dificulta bastante que estos jóvenes puedan enfrentarse a desafíos de manera saludable.

Estrategias para abordar el problema

En caso de encontrarse con esta problemática en el adolescente o adulto de altas capacidades, aconsejamos los siguientes puntos y estrategias:

  • Ponerse en contacto con un profesional: Lo principal es ponerse en contacto con un profesional lo antes posibles, para que le pueda guiar en el proceso de mejora, usando una metodología específica para esta prolemática, el Método Darwin.
  • Desarrollo de su Inteligencia Emocional: Programas que combinen sus habilidades intelectuales con competencias emocionales han demostrado ser efectivos para mejorar el bienestar general de los jóvenes de altas capacidades intelectuales.
  • Apoyo familiar y escolar: El entorno siempre lo es todo, sin contar con una buena base familiar y un apoyo educativo adecuado (con una comunicación abierta y apoyo), resultará más difícil mejorar los aspectos que le han llevado a esta situación.
  • Fomentar una mentalidad de crecimiento: que los errores son oportunidades para aprender puede reducir el miedo al fracaso.

El Mundo del Superdotado es una Clínica Sanitaria de Psicología especializada en Superdotación y Altas Capacidades. Llevamos más de 20 años realizando valoraciones de superdotación y altas capacidades y contamos con una terapia específica, el Método Darwin, que ofrece orientación a niños, adolescentes, padres y adultos superdotados y de altas capacidades. Solicita una cita Previa en el 639893499.

El miedo al fracaso como detonante del fracaso escolar

Miedo fracaso Superdotados
Muchos estudiantes superdotados y de altas capacidades abandonan sus estudios porque se bloquean al llegar la época de exámenes, no por falta de capacidad, sino por la ansiedad que les produce este miedo a fracasar. Si no se trata la ansiedad y se ayuda a estos chicos a superar sus miedos y a enfrentarse a los exámenes, pueden desarrollarse múltiples patologías asociadas y, en el peor de los casos, un sentimiento de profundo fracaso personal por no ser capaces de afrontar sus altas expectativas.

Los sintomatología asociada a esta ansiedad puede observarse en varios niveles. El primero es el nivel fisiológico, con taquicardia, palpitaciones, opresión en el pecho, palidez, dificultad para respirar, sensación de falta de aire y pulso acelerado. A nivel cognitivo, la ansiedad se manifiesta en forma de inseguridad, pérdida de concentración, dispersión del pensamiento, dudas o bloqueo de la memoria, y, a nivel conductual, como inmovilidad o excesiva hiperactividad, torpeza de movimientos, temblores, tics, tartamudeo y huida de los problemas.

El tratamiento más eficaz es trabajar la autoestima y la motivación, y desarrollar estrategias que les permitan enfrentarse al miedo al fracaso puede ser la solución a muchos de los problemas de fracaso escolar de los superdotados y las altas capacidades.

Fuentes

Autora: Carmen Sanz Chacón.

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